Susy
Delgado (San Lorenzo, 1949) es una de las poetas paraguayas que
escribe en guaraní. Quizá también la más conocida fuera de su país. Su poesía,
su canto reivindicativo del guaraní, la lengua de su infancia, ha traspasado fronteras
(sus obras han sido traducidas
al inglés y al portugués).
La
voz de Susy Delgado se fue formando en el terruño familiar, en el campo (o en
“la campaña”, como se dice en Paraguay), junto al fuego. Hoy, es una de las
poetas más reconocidas, maestra de muchos poetas en lengua guaraní.
Susy
Delgado es Licenciada en Medios de Comunicación por la Universidad de Asunción.
Trabajó como columnista en Hoy, La Nación y en otros periódicos
paraguayos. También encontramos sus colaboraciones en revistas literarias como América sin nombre, Laotra, etc.
Entres sus obras más destacadas podemos citar: Tesarái
mboyvé (Antes del olvido),1987; Tataypýpe
(Junto al fuego), 1992; Ayvu Membyre
(Hijo de aquel verbo), 1999; etc.
El lector que se adentre en la obra de Susy Delgado
saldrá de ella tocado en lo más hondo de su ser. Cuando uno recita sus versos
no puede evitar recordar a Rabindranath Tagore, ese que decía: “¡Qué feliz
eres, niño mío, cuando sentado en el polvo juegas con un palo roto toda la mañana!”. Los poemas de
Susy Delgado también alimentan la infancia perdida, ese mundo mágico a la
siempre queremos volver, ese mundo que, como dicen ella: “salida de mis manos, /
pandorga pequeña, hermosa, / ya va bailando / arriba y más arriba…” hasta
convertirse en un vago recuerdo, acaso en un sueño.
Los versos de Susy Delgado nos invitan a cantarlos
junto al fuego, y para ello no hace falta guitarra ni arpa, el acento guaraní (como el grillo o la cigarra) ya
trae la música incorporada.
Niño inepto
lo llamaban.
Por inepto,
nadie
le enseñó
nada.
Y en niño inepto
se quedó.
Mitã pituva
oñehenóivami,
mitã pituvágui
no mbo'éi chupe
avave
mba'eve.
Mitã pituvápe
opyta.
(Ne'êjovái/Palabra en dúo, Arandurã, pp. 86-87)
Amablemente, y para que podamos
conocerle mejor, ha aceptado responder a las siguientes preguntas.
1-
Eres una poeta bilingüe. Cuando escribes, ¿lo haces en guaraní o en español?
Escribo en la lengua que me pide el momento o el tema. Si
hablamos de escribir poesía, la lengua aparece en una especie de chispa
inconsciente, que responde seguramente a motivos muy profundos… En un momento
posterior, se puede agregar el análisis racional y se puede jugar con otra
lengua.
2-
¿Es el guaraní tu lengua materna?
Sí, yo aprendí el guaraní en mi casa, con mis abuelitos, con
quienes crecí y pasé mi infancia, en la campaña, como decimos en Paraguay. No
tengo formación académica en lenguas, pero creo que con los años me volví una
trabajadora entusiasta, apasionada de la lengua.
3-
¿Qué autores crees que influyeron más en tu obra literaria?
Cuando me hacen esa pregunta, el primero
de quien me acuerdo es de mi abuelo, que no era un escritor sino un modesto
agricultor, pero que cotidianamente nos contaba cuentos –a mi hermana y a mí-
junto al fuego de la cocina campesina. Eran cuentos populares, que mi abuelo
los contaba con una gracia muy especial, y que yo creo, sembraron en mí la
semillita de la palabra, que con el tiempo yo cultivaría a mi manera. Además,
todo ese tiempo inicial, de despertar al mundo, a la lengua, con esos
ingredientes profundos y maravillosos que nos daba la vida campesina, cuando no
teníamos televisión ni luz eléctrica y nutríamos nuestra inquietud de
horizontes mirando las estrellas o persiguiendo luciérnagas por las noches… Yo
creo que allí estuvo y allí estará siempre lo más hondo que me ha influido.
En un proceso posterior, puedo hablar
por ejemplo de Rulfo, un autor que a mí me impactó profundamente, con esa
visión poética tan tremenda de ese lugar con el que puede identificarse
cualquier lugar de Latinoamérica, donde los muertos conviven con los vivos,
vivos y muertos se confunden… No sé si me influyó, pero sí que me marcó profundamente.
4-
Aparte de la poesía, ¿qué otros géneros literarios cultivas en guaraní?
Desde hace más o menos una década, incursiono de tanto en
tanto en el cuento; tengo un libro publicado en este género y una partida de
textos más esperando, pero en cantidad y persistencia, la poesía le sigue
ganando. Bueno, y además del cuento, tengo algunos prólogos, comentarios
breves, cosas así… A un texto de largo aliento que no sea la poesía, todavía no
me animo, al parecer.
5-
En una lectura poética, te escuché decir que el signo más profundo de la poesía
es el dolor. ¿Acaso algunos de tus poemas nacen del dolor?, ¿o es que la
tristeza es mejor inspiradora que la alegría?
Sí, yo siento que el dolor es el principal motor de la
poesía, ese sentimiento de que somos una arenilla en el desierto, un relámpago
perdido en la eternidad, capaz de percibir lo bello, lo bueno, lo justo… pero
completamente incapaz de alcanzarlo.
6-
Hay una serie de poemas en tu antología Ñe’ê
jovái (Palabra en dúo) que me gusta mucho. Se titula «Tataypýpe» (Junto al
fuego). ¿Te identificas con estos poemas? ¿Cómo te surgieron, qué te llevó a
escribirlos? Es un verdadero canto a la infancia y a la familia, ¿cuánto de
autobiografía hay en él?
Me
nació precisamente del recuerdo de esa infancia que te comentaba más arriba, un
recuerdo que siempre estará muy vívido en mí. Creo que ese retazo de mi vida
tenía que aflorar en algún momento porque era como una deuda profunda que yo
tenía con aquel tiempo. Y sí, creo que tiene mucho de autobiográfico.
7-
Según afirman algunos escritores paraguayos, en Paraguay, en especial en el
interior del país, hay pocos lectores. ¿A qué crees que se debe esta escasez?
Seguramente se debe a una suma de
factores, pero entre ellos creo que está el fracaso de la educación para
acercar a los niños hacia los libros. Y seguramente tuvo que ver también la
discriminación de la lengua mayoritaria; el 80% de los paraguayos fuimos
alfabetizados en una lengua que no era la que hablábamos en casa, nuestra
lengua materna. Actualmente se están revisando estas cosas, por suerte, se está
restituyendo el guaraní a su lugar legítimo de a poco, se están revisando los
métodos para promover la lectura… Y se empiezan a percibir los signos de un
cambio incipiente, mejor tarde que -nunca.
Para conocer más sobre esta escritora:
http://www.cervantesvirtual.com/buscador/?q=Susy+Delgado#posicion
http://www.portalguarani.com/394_susy_delgado.html
https://www.youtube.com/watch?v=uI7f_tYu3Sc