martes, 29 de abril de 2014

Javier Almuzara y el don de la palabra

 
Con el motivo del 92º aniversario del nacimiento del poeta y lingüista Emilio Alarcos Llorach, el poeta Javier Almuzara dio el pasado 28 de abril una conferencia en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo titulada "La poesía: la música que piensa". Al conferenciante lo acompañó el crítico literario José Luis García Martín y la directora de la Cátedra Emilio Alarcos, Josefina Martínez.
En nombre de la Cátedra, que lleva trece años de actividad, Josefina Martínez empezó dándole las gracias a Javier Almuzara y recitando luego algunos versos de Jorge Guillén. "Son muchos los talentos de este admirable hombre. Es un excelente poeta, su poesía es de hermosa sonoridad", dijo la directora de Javier Almuzara. "Javier Almuzara es ejemplo vivo de una vocación literaria", siguió recalcando. Y es que Javier Almuzara fue alumno de Josefina Martínez en la Universidad de Oviedo. "Era un joven educado, discreto, que siempre iba por libre en las disciplinas", recuerda la directora, quien intentó guiarle para que se encaminara hacia la gramática de la lengua española. “Mal intento”, bromeó al final.  “Lo que a él le interesaba era la otra gramática, la  de las emociones, la peripecia humana”, sentenciaba antes de cederle la palabra a José Luis García Martín.
Por su parte, García Martín recuerda que conoció a Javier Almuzara allá por el año 1989. “Yo vi su primer poema”, dice orgulloso. Y es que Javier Almuzara lleva escribiendo y publicando poemas veinticinco años. Y pronto aparecerán dos libros con el sello de la prestigiosa editorial Renacimiento. Después de referir algunas anécdotas literarias, García Martín resume en tres palabras a Javier Almuzara, una es Poesía. “Es un poeta de tradición clásica”, afirma. Javier Almuzara escribe sonetos, epigramas, décimas, poemas con rimas, con métrica, con ironía, poemas que conectan con la fábula. Sus maestros fundamentales son: Horacio y Omar Jayyam. La segunda palabra que define a Almuzara es Música. “Javier Almuzara habla de la música con la pasión que da el conocimiento”. Es amante constante de este tipo de arte y contagia su amor por la música. Y la última palabra es Entusiasmo. “Es un entusiasta de aquello que admira, de aquello que ama. Y sabe transmitir ese entusiasmo”, explica García Martín quien lo conoce mejor que nadie.
Después de las bellas palabras de Josefina Martínez y José Luis García Martín,  Javier Almuzara no puede ocultar la alegría. Su semblante, sus esquivas y movedizas cejas negras, sus gestos, delatan la alegría de estar rodeado de tan buenos admiradores.
Los aplausos del público aún no cesaban cuando quiso mostrar su agradecimiento a la Cátedra Emilio Alarcos.
“El nombre de Emilio Alarcos a mí solo me trae satisfacción”, empieza confesando el poeta. Y es que Javier Almuzara fue ganador del II Premio Alarcos de Poesía en el 2003 con el libro Constantes vitales. Es además un gran lector de los ensayos del filólogo homenajeado.
Javier Almuzara es un excelente articulista, colabora semanalmente en Asturias Diario, donde habla de arte, de música, de literatura, en fin, de todo lo que él sabe. Su prosa siempre está entreverada con algún aforismo.
Antes de su conferencia, Javier Almuzara leyó y comentó un poema elegíaco de Emilio Alarcos para homenajearlo.
La conferencia estaba tan llena de metáforas brillantes que era imposible aburrirse. Como maestro que es, nos hizo sentir a todos los presentes alumnos suyos. 
Javier Almuzara dice que suele escribir los poemas en cualquier parte, siempre lleva consigo una libreta para anotar sus ocurrencias. Pero la inspiración le acompaña sobre todo en sus viajes, como por ejemplo, en una excursión a Grecia. “Era un atardecer maravilloso en la isla de Siros”, rememora. Describe poéticamente el lugar, como un locus amoenus, y el momento en que la musa iba a dictarle unos versos. “Todo era perfecto en aquel instante y luminoso” cuando se le ocurrió un poema y lo dejó grabado sobre una pizarra de una capilla blanca frente al mar. Los versos del poema dicen así: “Luz y silencio. / He venido a encontrarme / con lo que llevo dentro”, recita.
Como alumno, he anotado de forma apresurada unos apuntes que merecen sin duda la pena de ser guardados en la memoria. Cito a continuación algunas de sus frases:
“La concisión obliga a ser preciso, aunque la concisión no garantiza la exactitud”
“Más vale soneto forzado que ciento volátil”.
 “Escribir poesía es un proceso de descubrimiento. La forma poética forma parte de esa revelación y está al final del proceso, no en su punto de partida. Lo que tenga que decir el poema además será un proceso irreductible incluso para el propio poeta, o no merecería la pena el viaje a esas tierras remotas con vocación de nuevo continente”.
“Deja de haber sido buen escritor quien termina siendo malo”.
“La poesía puede cantar sin alzar la voz”.
“El aliento poético no debe confundirse con la respiración de la prosa”.
“Despojar a la poesía del manto retórico no es desnudarla de artificio”.
“Puede hacerse poesía de la prosa, pero nunca prosa de la poesía”.
 “Lo que busco en poesía, como creador y lector indistintamente, es ligereza sin frivolidad, gracia sin vulgaridad, hondura sin hermetismo, inteligencia sin aridez y emoción sin patetismo”.

“Escribir poesía es un arte en dos tiempos. El proceso debe iniciarse sin fiscal y el oficio solo debe terminar sin abogado defensor. Es decir, que hay que escribir sin trabas y corregir sin piedad.”

domingo, 6 de abril de 2014

Francisco Umbral, escritor por antonomasia

Francisco fue un periodista, novelista y ensayista español. Había nacido en Valladolid en 1932. En esa ciudad pasa su infancia y su juventud, también fue donde inició su andadura como escritor. Desde muy joven comienza a colaborar en El Norte de Castilla, periódico que dirige Miguel Delibes.
En los años 50 pasa a vivir en León. Trabaja como periodista radiofónico y colabora en el Diario de León. Tras un escándalo, en 1961 decide trasladarse a Madrid, donde vivirá hasta su muerte en 2007.
En Madrid participa en la tertulia literaria del Café Gijón. Escribe reseñas de libros. Quería ser poeta, pero la poesía no era suficiente para vivir, no le daba dinero.
Cuando muere Franco en el 76, nace El País, periódico intelectual. En ese diario empieza a colaborar Francisco Umbral, publica Diario de un esnof.
Sus artículos se vuelven populares, por el tono irónico, directo y provocativo que tienen. Ya era periodista reconocido. Estas características lo sitúan en la línea del estilo de César González-Ruano y Camilo José Cela. Pero Francisco Umbral tenía otro sueño más, quería ser novelista.  
Francisco Umbral publicó más cien libros, era un escritor prolífico. La mayoría de sus obras fueron hechas por encargos.
Sus novelas más importantes son: Los males de sagrados, 1973; Las Ninfas (Premio Nadal, 1976); Los helechos adolescentes; entre otros.
Pero también escribió libros de biografías, escribe sobre la vida de sus grandes maestros, como, por ejemplo, Anatomía de un dandy, que narra la vida de Mariano José Larra. Otro sobre la de Federico García Lorca, Lorca, poeta maldito y la biografía de Ramón Gómez de la Serna, Ramón y las vanguardias, 1978; entre otros.
También escribirá libros sobre la literatura de algún escritor, como La escritura perpetua, sobre la César González-Ruano; Un cadáver esquivo, relacionado con Camilo José Cela; entre otros.
Francisco Umbral tiene además memorias escritas: Memorias de un niño de derechas, Retrato de un joven malvado, La noche que llegué al Café Gijón.

Francisco Umbral fue un escritor por antonomasia. Vivía de lo que escribía. En 1996, fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, y en el 2000 recibió el Premio Cervantes. 

Enlace de interés:
http://www.cervantes.es/bibliotecas_documentacion_espanol/biografias/sao_paulo_francisco_umbral.htm 
http://fundacionfranciscoumbral.es/index.php

martes, 1 de abril de 2014

Aprendiendo en la Semana Cultural

     Durante los días 24 y 28 de marzo, se llevó a cabo la 3ª Edición de la Semana Cultural de la Facultad de Filosofía y Letras de Oviedo. Una semana llena de actividades culturales daba oportunidad a todo el mundo, sea alumno o no, de disfrutar de conciertos, de películas, recitales poéticos, exposiciones fotográficas, etc.


Martes 25


Dentro de la Semana Cultural se ha celebrado un recital poético, organizado por la asociación De las palabras bonitas, cuyo organizador es el poeta Borja Fernández, estudiante de la Universidad de Oviedo. Además de él, leyeron también sus poemas Ángel García, Nacho Iglesias, Claudia Elena Menéndez, Victoria Sánchez, Diego Solis (que escribe sus poemas cuando viaja, algunos de sus versos son ecos de los poemas de Luis García Montero), Andrés Treceño y Laura Ruiz (estos últimos leyeron sus poemas por videoconferencia). Los poemas, además de en español, estaban escritos en asturiano y en inglés.
 Unos versos a la muerte se quedan flotando en mi recuerdo, son los versos de la poeta Claudia Elena Menéndez que dicen: “Como siempre vienes sola, / como siempre vas acompañada”. 


Jueves 27


   Nos queda la palabra. Escritores en la Universidad de Oviedo es el nombre de la proyección de fotografías de la artista María Jesús Flórez. El montaje audiovisual estuvo a cargo de María Martínez Vallina, licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo.
          La exposición se llevó a cabo en el vestíbulo de la primera planta del Edificio Departamental.
El compás de la gaita marcaba la transición de una foto a otra. El tema era “Lucia”¸ de Francisco José Álvarez González. Las imágenes de todos los poetas que habían leído alguna vez en la Universidad de Oviedo van pasando lentamente. Algunos de los fotografiados eran de Francisco Brines, Leonar Cohen, Antonio Muñoz Molina, Aurora Luque, José Luis García Montero, Carlos Marsal. También fotos de poetas de la casa como Javier Almuzara, José Luis Sevillano, Rodrigo Olay, Carlos Iglesias, Jaime Martínez, Javier García Rodríguez, Diego García Solís, Claudia Elena Menéndez, Raquel Fernández, etc.
          Diez minutos de proyección resumen una memoria inagotable de alegres sonrisas, de miradas afables, de tímidos abrazos, de ternura, en fin, de bellos momentos. Porque María Jesús Flórez es una fotógrafa que no solo atrapa lo mejor de los artistas sino también lo mejor del momento. Allí está su arte, en sus dedos, en sus ojos atentos. Desde la sombra, desde una esquina, atrapa el alma de los fotografiados.
El texto que presenta la exposición es de José Luis García Martín. Describe a la fotógrafa: “A María Jesús Flórez le gustaría ser invisible, recoger la magia del momento sin que se note la presencia del fotógrafo.”
   Con todo esto, podríamos decir que la selección de fotos es  un viaje por la historia de la literatura contemporánea, además de una antología poética. 
   
Viernes 28

         
La Semana Cultural culminó con la Visita al Museo Arqueológico de Asturias. Con nuestro guía, Fernando Rodríguez del Cueto, becario de la Universidad de Oviedo, hicimos un recorrido desde el Neolítico hasta la presencia de los romanos en Asturias, pasando por la edad de los metales y el tiempo de los castros.  
         En la era Neolítica, la gente que pobló la región asturiana hace unos 4.500 años talaron bosques para cultivar los campos, de los cuales aparecieron los primeros espacios abiertos para obtener pastizales y domesticar animales.
Estas sociedades neolíticas iban desarrollándose, mejoraban sus técnicas de caza, de trabajo con la aparición del metal. Surgen las primeras minerías y el fenómeno metalúrgico que favorecieron un rápido avance de aquella sociedad.  
Los castros son comunidades prerromanas que habitaron el norte de España. Constituyen el modelo de hábitat en Asturias entre el final de la Edad del Bronce y la implantación romana.
Destaca la religiosidad castreña. Tenían ritos vinculados con el sol y la luna y espacios ceremoniales en torno a rocas y ríos. El mundo funerario de los Castros sigue siendo desconocido. En La Campa Torres se conocen enterramientos infantiles bajo el suelo de las cabañas.
Los territorios asturianos fueron ocupados por los ejércitos romanos en tiempos del emperador Augusto (30 a. C.).

Lo que motivó a los romanos para la conquista fueron los yacimientos  de oro que había en la península ibérica, en especial en el norte de España. 

martes, 25 de marzo de 2014

Babelia

Babelia es un suplemento cultural que viene todos los sábados con el periódico español El País. Empezó a publicarse en 1991. Consta de 20 páginas. Aparece en formato cuadernillo, tiene el mismo tipo de papel y el mismo tamaño que el periódico al que acompaña. Cada publicación va numerada. Y se divide de la siguiente manera:
“El rincón” (pág. 2). Aquí aparece una entrevista donde la particularidad es que el escenario es la casa de la persona entrevistada. Y una columna con la colaboración de un invitado especial, como Juan Goytisolo, Jorge Wagensberg, entre otros.
“Ida y vuelta” (pág. 3). Es la sección en que Antonio Muñoz Molina escribe artículos sobre pintura, música, literatura, viajes…
“En portada / Reportaje” (pág. 3-5). Aquí aparece el tema principal que se anuncia en la portada.
“Libro de la semana” donde podemos leer reseñas de Francisco Solano, Javier Aparicio Maydey, etc. sobre nuevos libros de interés.
“Crónica” pág. 7, aquí encontramos alguna crónica.
“Narrativa y Poesía” pág. 8-9. Aparecen comentarios de los mejores críticos sobre las novedades sobre libros  narrativa y de poesía.  
“Ciencia”. Esta sección es la página central del suplemento, en ella encontramos algún ensayo o publicaciones de algún experto en materia de ciencias.
“Pensamiento”, donde se lee colaboraciones que trata temas filosóficos, psicológicos, a veces, antropológicos.
“Arte / Exposición” aquí se publica todo lo referente al arte y su exposición.
“Música” aquí aparece entrevistas a músicos.
“Puro teatro” es la sección donde publica su colaboración Marcos Ordóñez. 
Babelia también publica textos de creación.

Enlace de interés:

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/03/actualidad/1367605715_054239.html
https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero42/supleme.html





martes, 18 de marzo de 2014

Susy Delgado, una voz junto al fuego

Susy Delgado (San Lorenzo, 1949) es una de las poetas paraguayas que escribe en guaraní. Quizá también la más conocida fuera de su país. Su poesía, su canto reivindicativo del guaraní, la lengua de su infancia, ha traspasado fronteras (sus obras han sido traducidas al inglés y al portugués).
La voz de Susy Delgado se fue formando en el terruño familiar, en el campo (o en “la campaña”, como se dice en Paraguay), junto al fuego.  Hoy, es una de las poetas más reconocidas, maestra de muchos poetas en lengua guaraní. 
Susy Delgado es Licenciada en Medios de Comunicación por la Universidad de Asunción. Trabajó como columnista en Hoy, La Nación y en otros periódicos paraguayos. También encontramos sus colaboraciones en revistas literarias como América sin nombre, Laotra, etc.
Entres sus obras más destacadas podemos citar:  Tesarái mboyvé (Antes del olvido),1987; Tataypýpe (Junto al fuego), 1992; Ayvu Membyre (Hijo de aquel verbo), 1999; etc.
El lector que se adentre en la obra de Susy Delgado saldrá de ella tocado en lo más hondo de su ser. Cuando uno recita sus versos no puede evitar recordar a Rabindranath Tagore, ese que decía: “¡Qué feliz eres, niño mío, cuando sentado en el polvo juegas con un  palo roto toda la mañana!”. Los poemas de Susy Delgado también alimentan la infancia perdida, ese mundo mágico a la siempre queremos volver, ese mundo que, como dicen ella: “salida de mis manos, / pandorga pequeña, hermosa, / ya va bailando / arriba y más arriba…” hasta convertirse en un vago recuerdo, acaso en un sueño.
Los versos de Susy Delgado nos invitan a cantarlos junto al fuego, y para ello no hace falta guitarra ni arpa, el acento guaraní (como el grillo o la cigarra) ya trae la música incorporada.

Niño inepto
lo llamaban.
Por inepto,
nadie
le enseñó
nada.
Y en niño inepto
se quedó.
  
Mitã pituva
oñehenóivami,
mitã pituvágui
no mbo'éi chupe
avave
mba'eve.
Mitã pituvápe
opyta.

(Ne'êjovái/Palabra en dúo, Arandurã, pp. 86-87)


 Amablemente, y para que podamos conocerle mejor, ha aceptado responder a las siguientes preguntas.

1- Eres una poeta bilingüe. Cuando escribes, ¿lo haces en guaraní o en español?

Escribo en la lengua que me pide el momento o el tema. Si hablamos de escribir poesía, la lengua aparece en una especie de chispa inconsciente, que responde seguramente a motivos muy profundos… En un momento posterior, se puede agregar el análisis racional y se puede jugar con otra lengua.

2- ¿Es el guaraní tu lengua materna?

Sí, yo aprendí el guaraní en mi casa, con mis abuelitos, con quienes crecí y pasé mi infancia, en la campaña, como decimos en Paraguay. No tengo formación académica en lenguas, pero creo que con los años me volví una trabajadora entusiasta, apasionada de la lengua.

3- ¿Qué autores crees que influyeron más en tu obra literaria?

Cuando me hacen esa pregunta, el primero de quien me acuerdo es de mi abuelo, que no era un escritor sino un modesto agricultor, pero que cotidianamente nos contaba cuentos –a mi hermana y a mí- junto al fuego de la cocina campesina. Eran cuentos populares, que mi abuelo los contaba con una gracia muy especial, y que yo creo, sembraron en mí la semillita de la palabra, que con el tiempo yo cultivaría a mi manera. Además, todo ese tiempo inicial, de despertar al mundo, a la lengua, con esos ingredientes profundos y maravillosos que nos daba la vida campesina, cuando no teníamos televisión ni luz eléctrica y nutríamos nuestra inquietud de horizontes mirando las estrellas o persiguiendo luciérnagas por las noches… Yo creo que allí estuvo y allí estará siempre lo más hondo que me ha influido.
En un proceso posterior, puedo hablar por ejemplo de Rulfo, un autor que a mí me impactó profundamente, con esa visión poética tan tremenda de ese lugar con el que puede identificarse cualquier lugar de Latinoamérica, donde los muertos conviven con los vivos, vivos y muertos se confunden… No sé si me influyó, pero sí que me marcó profundamente. 

4- Aparte de la poesía, ¿qué otros géneros literarios cultivas en guaraní?

Desde hace más o menos una década, incursiono de tanto en tanto en el cuento; tengo un libro publicado en este género y una partida de textos más esperando, pero en cantidad y persistencia, la poesía le sigue ganando. Bueno, y además del cuento, tengo algunos prólogos, comentarios breves, cosas así… A un texto de largo aliento que no sea la poesía, todavía no me animo, al parecer.

5- En una lectura poética, te escuché decir que el signo más profundo de la poesía es el dolor. ¿Acaso algunos de tus poemas nacen del dolor?, ¿o es que la tristeza es mejor inspiradora que la alegría?

Sí, yo siento que el dolor es el principal motor de la poesía, ese sentimiento de que somos una arenilla en el desierto, un relámpago perdido en la eternidad, capaz de percibir lo bello, lo bueno, lo justo… pero completamente incapaz de alcanzarlo.

6- Hay una serie de poemas en tu antología Ñe’ê jovái (Palabra en dúo) que me gusta mucho. Se titula «Tataypýpe» (Junto al fuego). ¿Te identificas con estos poemas? ¿Cómo te surgieron, qué te llevó a escribirlos? Es un verdadero canto a la infancia y a la familia, ¿cuánto de autobiografía hay en él?

    Me nació precisamente del recuerdo de esa infancia que te comentaba más arriba, un recuerdo que siempre estará muy vívido en mí. Creo que ese retazo de mi vida tenía que aflorar en algún momento porque era como una deuda profunda que yo tenía con aquel tiempo. Y sí, creo que tiene mucho de autobiográfico.

7- Según afirman algunos escritores paraguayos, en Paraguay, en especial en el interior del país, hay pocos lectores. ¿A qué crees que se debe esta escasez?

Seguramente se debe a una suma de factores, pero entre ellos creo que está el fracaso de la educación para acercar a los niños hacia los libros. Y seguramente tuvo que ver también la discriminación de la lengua mayoritaria; el 80% de los paraguayos fuimos alfabetizados en una lengua que no era la que hablábamos en casa, nuestra lengua materna. Actualmente se están revisando estas cosas, por suerte, se está restituyendo el guaraní a su lugar legítimo de a poco, se están revisando los métodos para promover la lectura… Y se empiezan a percibir los signos de un cambio incipiente, mejor tarde que -nunca.

Para conocer más sobre esta escritora:

http://www.cervantesvirtual.com/buscador/?q=Susy+Delgado#posicion
http://www.portalguarani.com/394_susy_delgado.html 
https://www.youtube.com/watch?v=uI7f_tYu3Sc










martes, 11 de marzo de 2014

Vasilis Vasilicós presenta a Glafcos Zrasakis en el Campus del Milán

                                                                                              05/03/2014

            El escritor griego Vasilis Vasilicós (Cavala, 1934) presenta en la Universidad de Oviedo  Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis (Hoja de Lata), su última novela y la primera que fue traducida directamente del griego al español.
            La vida de Vasilicós es tan interesante como su propia obra. Ha desempeñado el cargo de embajador de Grecia ante la Unesco entre los años 1996 y 2004. Exiliado de su país por causas políticas. Vivió en Italia, Francia, EE. UU… En exilio publicó Z, su novela más conocida, llevada al cine por Costa Gavras en 1969.
            Mientras  la vicedecana Carmen Alfonso García lo presenta, Vasilicós con su saco oscuro y con su sombrero de capo mafioso, gira el grueso amarillo de oro de piedra que lleva en su dedo. Afable y sonriente escucha, como si entendiera el español, pero algo le suena familiar, sabemos que muchas palabras que conforman el español vienen del griego.
            A la pregunta de la presentadora de que si el éxito de Z le produce un cierto cansancio, Vasilicós, que queda en silencio, mirando fijamente el vaso de agua piensa unos quince segundos la respuesta que va a dar, responde: “cuando has escrito cientos de libros y solamente se te destaca por uno, no es muy agradable”. Luego ironiza sobre esto: “lo bueno es que en mi epitafio se va a escribir que ha muerto el escritor de Z”. El escritor que gusta ver a sus oyentes reír, afirma que según una investigación de la UE, se ha demostrado que la novela Z tiene el título más breve en los últimos doscientos años de la historia de la novela europea, también quería tener el título más largo que era de Peter Handke.
            El escritor griego, recordando a Orwel, explica que el término “escritor militante” o “escritor comprometido” se utilizó durante la Guerra Civil española. Por eso cuando se le pregunta si es un escritor militante, responde que sí, durante tres años, cuando estuvo en el ejército. Vasilicós dice que un escritor, aunque odie la política, siempre vas a expresar de alguna manera una visión política, porque “la ausencia es también en sí misma una presencia”.
            Como el griego es una lengua que lo contiene todo desde hace tres mil años, empieza explicando la palabra “política”, que contiene “polis”, ciudad; “politis”, ciudadano; politiki, política; “polimos”, cultura. Todo ello tiene la raíz “ciudad”, es decir, del pueblo y de aquí surge la democracia, del pueblo. Se llamaba la asamblea del pueblo.
            Comenta que cuando llegó el apóstol San Pablo a su ciudad natal (Cavala), suprimió la parte “demos” de la palabra, es decir, elimina “pueblo” y deja eclesia. “Así tenemos el Cristianismo sin el pueblo y solo tenemos a Dios”. Se perdió el significado del “idiota” porque en la antigüedad existía el ciudadano que pertenecía al pueblo  y el privado o el “idiotis”, y quedó “idiota” en todo el mundo. Entonces los romanos cuando organizaron el estado, metieron la palabra “privado”. Así es como se separó el significado de privado y de estúpido. “Estamos en una sociedad privada, que se globalizó y por eso estamos hoy en día en la situación en la que se encuentran muchos países con alto nivel de desempleo”, explica.
            Hablando de Z, comentó que el asesinato que narra en esa novela ocurrió a doscientos metros de donde él vivía. Por eso sentía que lo que pasaba en su barrio tenía que escribirlo, pero no podía. Tardó tres años, durante los cuales recopiló mucha información y no podía redactarla. Entonces, al principio de 1966, lee A sangre fría, de Truman Capote,  y esta le da la clave para empezar a escribir Z. “En el arte no existe la originalidad”, afirma Vasilicós.
            La primera respuesta a la idea de traducir al español Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis fue negativa porque era muy difícil la traducción. Luego, Ángel Pérez se encargaría de pasarla al español. Vasilicós comenta que el libro circula en Grecia en cinco versiones diferentes, sin embargo, la que se ha traducido al español es la primera y la mejor. Afirma además, que para escribir este libro le influyeron muchos las obras de Nabokov, La verdadera vida de Sebastián Knight y Pálido fuego; y también las de Jean-Paul Sartre, El idiota de la familia.
            Además habló sobre los griegos de hoy en día con relación a los clásicos. Dice que ellos han sufrido de los antepasados. “En Grecia no puedes escavar sin encontrar antigüedades”, no podía construir casas de cosas antiguas. Eso les llevó a detestar lo antiguo.
            Vasilicós, recordando su niñez, critica además la educación de Grecia, dice que en la escuela daban griego clásico. Durante todo un año estudiaban tres páginas de Antígona, de Sófocles y con ellas sintaxis y gramática. Cuando acabó la escuela no sabía aún quién era Antígona. Luego, cuando fue a una escuela francesa donde representaban la obra, comprendió que Antígona era una revolucionaria.
            “Cuando hablas a la gente de Grecia, piensan solo en los clásicos, de la antigüedad, y eso no es justo. Nosotros también vivimos allí abajo, existimos, construimos, hacemos cosas…”, comenta Vasilicós.  
             “Este libro se fue formando en un periodo en que sucedieron muchas cosas importantes.” Durante sus años de exilio tuvo la oportunidad de conocer a los emigrantes griegos por motivos económicos que vivan en Alemania. Siente la necesidad de plasmarlo en un libro, de contarlo, pero no encontraba otra manera sino que metiéndose en la piel de otra persona. De este modo encontró un alter ego que se llama Glafcos Zrasakis, a partir del cual pudo expresar sus propios sentimientos. Al final de libro cuenta cómo le puso ese nombre. Cuenta Vasilicós que había un escritor griego en París que se llamaba Trazos Kastanati donde él vivía en su casa sin saber que era su casa. De esa coincidencia de Trazos Kastanati hizo Glafcos Zrasakis. Y a través de este personaje pudo explicar ese periodo tan complicado de su vida.
            “En Roma de 1978, a su 38 años, se murió mi mujer en mis brazos…fue un gran impacto porque no estaba enferma”. Dice que en ese momento escribe una frase: “Glafcos Zrasakis ha perdido a su mujer”. Vasilicós explica todo esto porque dice que se puede convertir en una novela todo aquello que se vive, pero no la muerte.  
            Además de ser considerado el escritor de moda en su país, es también un maestro y promotor de los jóvenes escritores de su país.


martes, 4 de marzo de 2014

Una joya que nos invita a abrir los ojos para ser felices

FICHA TÉCNICA

 España, 2013     Duración: 108 min     Director: David Trueba
Guión: David Trueba         Música: Pat Metheny    Fotografía: Daniel Vilar
Reparto: Javier Cámara, Natalia de Molina, Francesc Colomer, Ramón Fontserè, Jorge Sanz, Ariadna Gil
Productora: Canal+ España / Fernando Trueba Producciones Cinematográficas / Televisión Española (TVE)
Género: Drama. Comedia | Comedia dramática. Años 60. Road Movie. Basado en hechos reales
Web Oficial https://www.facebook.com/viviresfacillapelicula
Premios: 2013: 6 Premios Goya, incluyendo mejor película, director y actor (Cámara). 7 Nom. 2013: Festival de San Sebastián: Sección oficial de largometrajes a concurso.


Mucho de bueno ha de tener una película que viene mesclada con versos machadianos, música de los Beatles, una huida hacia cualquier parte y unos días llenos de luz, como Vivir es fácil con los cerrados (2013), la última película de David Trueba.
Una película que está hecho de sueños, el sueño del profesor de inglés Antonio Sanromán (Javier Cámara) de conocer personalmente a John Lennon, que viene a rodar una película en España. Antonio tiene que dejar su clase y viajar desde Albacete hasta Almería. A él se une Belén (Natalia de Molina), una chica que escapa de un pasado que trae consigo misma, y Juanjo (Francesc Colomer), un chico que huye de su casa porque ha discutido con su padre al no querer cortarse el pelo.
Ambientada en los años 60, en plena dictadura, la película nos muestra los temas de esa época, la poca libertad de la mujer, las escasas oportunidades de los jóvenes que deben buscarse la vida fuera de casa, y también la posición de los profesores, fundamentales a veces para algunos estudiantes. Maestros como  Antonio, con una filosofía machadiana y por qué no decir republicana, que enseña inglés, que nunca se rinde, que es optimista ante la vida, que piensa que a veces es mejor tener malos profesores porque te dan más oportunidad, y no te cortan las alas. Un profesor que por amor a la educación ha de hacer un viaje que podría costarle el puesto en la escuela, pero se arriesga porque sabe que es la única oportunidad que tiene.
Las escenas perfectas del viaje a Almería, de las carreteras vacías, ilustran la soledad, la incertidumbre del porvenir.  
El público puede encontrar en la historia todos los ingredientes para enriquecer el espíritu. La película tiene escenas que nos hacen reír, otras que nos hace rabiar, otras que nos hacen llorar, otras que nos motivan a luchar, a no rendirnos ante las barreras de la vida. El profesor Antonio es un claro ejemplo de que las oportunidades hay que ir a buscarla fuera de casa, sabe que debe hacer un largo viaje por conseguir hablar con Lennon, cuyas canciones utiliza como apuntes para enseñar inglés a sus queridos alumnos.
Cuando salimos de la sala de cine seguimos escuchando en nuestra mente la palabra “Help” de John Lennon que grita Antonio cuando vuelve a casa con las notas de su inspiración. Con esta película aprendemos que “los caminos se hacen al andar”, que el placer y la aventura están en el viaje. Como la vida misma, un viaje lleno de escenas alegres y tristes es esta película.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Distintas opiniones sobre el uso de Intenet

En el artículo de opinión  “Volviendo a leer a Orwell”, García Noriega (La Nueva España 13/02/14) critica a los usuarios de las nuevas tecnologías, a quienes llama despectivamente “zombi”, llegando incluso a exagerar para respaldar su argumento. Dice: “empiezan por sorprenderse de que haya alguien que no tiene correo electrónico y al cabo, le insulten”. 
Incluso compara la “industria cultural” con los regímenes totalitarios, porque nadie se opone a ellos. Al franquismo, según dice Noriega, la oposición no era fuerte, pero se sabe que en los años 70 el país entero estaba luchando contra la dictadura. 
Para hablar sobre un tema, el periodista o escritor debe conocer bien sobre ese tema. No puede decir que el Rock es malo, si no conoce nada de este tipo de música, y peor aún si nunca la ha escuchado.
 En otra página, Tino Pertierra, en su artículo “Una red de mentiras grandes como pirámides” (La Nueva España 13/02/14), nos explica lo que es un buen periodismo.
         Un buen periodismo es riguroso con los datos que maneja porque “maneja fuentes fiables y no se deja intoxicar por el alboroto estruendoso de las redes sociales”, comprueba en distintas fuentes los datos, y tiene una selección de fuentes fiables, debe “dar noticias hasta que hayan pasado el control de calidad”, que tiene su precio. En cambio, “la mentira siempre es gratis”.
         Un mal periodismo difunde noticias sin hacer criba de los datos, su principal fuente es internet.
         Por su parte, el lector debe distinguir dónde se está informando. No debe creer todo lo que lee en una fuente hasta que no haya leído la misma noticia en otro periódico. Debe sospechar si la información que está leyendo solo se difunde por una fuente.
         Los lectores no solo debemos desconfiar de la fuente, sino también del periodista. Es importante quién nos hablando sobre qué. Está claro que entre Tino Pertierra y Gracia Noriega, el primero conoce muy bien de lo que nos habla. Los dos hablan negativamente de Internet, pero los datos de Pertierra son corroborables, verosímiles; los de Noriega, refutables.


Para leer el artículo completo de Ignacio Noriega: [http://www.ignaciogracianoriega.net/mds/20140213.htm]
Para leer el artículo completo de Tino Pertierra: 
[http://www.lne.es/vida-y-estilo/gente/2014/02/13/red-mentiras-grandes-piramides/1542404.html]
Página interesante sobre el uso de Internet:

         

domingo, 23 de febrero de 2014

Julio Camba (1882-1962)


            Este escritor pertenece a la generación del Novecentismo. Todos sus libros son una recopilación de artículos.
            Con tan solo trece años de edad emigra a la Argentina y dos años después es expulsado de ese país por anarquista. Regresa a España, a Madrid y empieza a colaborar en los periódicos. En 1908 La Correspondencia de España le envía como corresponsal a Constantinopla, sus artículos tienen mucho éxito. El Mundo lo envía a París, Londres y Múnich.
            No será de él la iniciativa de recopilar en un libro sus artículos, sino que será Gregorio Martínez Sierra el encargado de reunirlos. Aparecen Playas, ciudades y montañas (1916), Luego, aparecerá Un año en otro mundo (1917), libro que coincide con la publicación de Diario de un poeta recién casado, de Juan Ramón Jiménez. Otros libros fundamentales de este autor son: La rana viajera (1920), La casa de Lúculo o el arte de comer (1929) La ciudad automática (1934).
            De Camba había dicho Josep Pla: «Yo tengo una gran admiración por Camba. Era un tipo curioso, un gallego extremadamente vivo. Tenía una intuición extraordinaria.» 
           Leemos a continuación un artículo de Camba, publicado en el ABC de Sevilla, el 8 de mayo de 1938:

"El secreto del hombre libre"

Julio Camba

 No bien los lobos se abandonan a sí mismo cuando todo empieza a salirles mal. Unos caen en los lazos y trampas que les tienden los cazadores; otros, heridos de bala, van renqueando dolorosamente por entre la maleza, y los más aparecen cubiertos de erupciones inmundas. Un día Mowgli les trae la piel del tigre que los ha sublevado con sus predicaciones y entonces todos los lobos se dirigen a él:
   -¡Oh, tú, hijo del hombre! -le dicen- ¡Guíanos! Ya estamos hartos de vivir sin ley y queremos volver a ser un pueblo libre...  
   Eso dicen los lobos a Mowgli, en una de las páginas más inspiradas de Kipling, y esto le dicen hoy a Franco infinidad de personas en los pueblos que el Caudillo va reconsquistando con su espada:
   -Guíanos. Condúcenos. Danos tus normas e imponnos tu autoridad, porque tras un largo periodo en el que nadie nos ha mandado y hemos hecho todo lo que quisimos, llegamos a convencernos ya de que no hay libertad posible fuera de la ley...
   Pocos conceptos tan confusos, contradictorios y enrevesados como el concepto de libertad. La libertad no es un valor absoluto ni una cosa que exista por sí misma y tenga una realidad independiente del hombre como el aire o el agua. Hay mi libertad y hay la de usted, eso es todo lo que hay, amigo lector, y cuando la ley me impide a mí tocar el cornetín o la ocarina a las doce de la noche bajo los balcones de usted, no trata de restringir mi libertad sino que pretende garantizar la suya. Mi libertad de hacer ruidos más o menos armónicos termina allí donde empieza la de usted para dormir y reposarse y, viceversa, la libertad al reposo que, sin duda alguna, le asiste usted, acaba precisamente a aquellas horas en que empieza la mía para tocar instrumentos de viento, de cuerda o de cualquier otra clase. Es decir, que si usted y yo queremos vivir tranquilos, nos hará falta una ley, no hay libertad que valga dos reales. Creer en la libertad absoluta es tanto como creer que uno está completamente solo en el universo y, cuando esta creencia penetra en muchos hombres a la vez, ya hemos visto lo que pasa: que se atropellan ferozmente los unos a los otros y que caen todos ellos en la más horrenda y espantosa esclavitud.
   Esta es la lección que ha aprendido ya casi todo el mundo en la zona roja, y para mí no constituirá una sorpresa demasiado grande el que, al término de la contienda, fuesen los hombres de aquella zona quienes tuvieran que enseñárnosla a nosotros los que, habiéndonos encontrado desde un principio al lado de acá, tenemos de estas cosas un conocimiento mucho más teórico que práctico. La libertad es el orden. La libertad es el trabajo. La libertad es la obediencia y la disciplina. La libertad, en fin, es la Ley con sus múltiples restricciones y todo el secreto del hombre libre consiste, única y sencillamente, en aceptar la Ley de un modo voluntario.  
 .

Enlaces de interés:

Enlaces de interés:
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1958/10/12/037.html
http://www.juliocamba.com/journal/
http://www.fnff.es/Julio_Camba_escritor_y_cronista_1274_c.htm
http://hemeroteca.lavanguardia.com/search.html?q=Julio+Camba&page=39