miércoles, 26 de febrero de 2014

Distintas opiniones sobre el uso de Intenet

En el artículo de opinión  “Volviendo a leer a Orwell”, García Noriega (La Nueva España 13/02/14) critica a los usuarios de las nuevas tecnologías, a quienes llama despectivamente “zombi”, llegando incluso a exagerar para respaldar su argumento. Dice: “empiezan por sorprenderse de que haya alguien que no tiene correo electrónico y al cabo, le insulten”. 
Incluso compara la “industria cultural” con los regímenes totalitarios, porque nadie se opone a ellos. Al franquismo, según dice Noriega, la oposición no era fuerte, pero se sabe que en los años 70 el país entero estaba luchando contra la dictadura. 
Para hablar sobre un tema, el periodista o escritor debe conocer bien sobre ese tema. No puede decir que el Rock es malo, si no conoce nada de este tipo de música, y peor aún si nunca la ha escuchado.
 En otra página, Tino Pertierra, en su artículo “Una red de mentiras grandes como pirámides” (La Nueva España 13/02/14), nos explica lo que es un buen periodismo.
         Un buen periodismo es riguroso con los datos que maneja porque “maneja fuentes fiables y no se deja intoxicar por el alboroto estruendoso de las redes sociales”, comprueba en distintas fuentes los datos, y tiene una selección de fuentes fiables, debe “dar noticias hasta que hayan pasado el control de calidad”, que tiene su precio. En cambio, “la mentira siempre es gratis”.
         Un mal periodismo difunde noticias sin hacer criba de los datos, su principal fuente es internet.
         Por su parte, el lector debe distinguir dónde se está informando. No debe creer todo lo que lee en una fuente hasta que no haya leído la misma noticia en otro periódico. Debe sospechar si la información que está leyendo solo se difunde por una fuente.
         Los lectores no solo debemos desconfiar de la fuente, sino también del periodista. Es importante quién nos hablando sobre qué. Está claro que entre Tino Pertierra y Gracia Noriega, el primero conoce muy bien de lo que nos habla. Los dos hablan negativamente de Internet, pero los datos de Pertierra son corroborables, verosímiles; los de Noriega, refutables.


Para leer el artículo completo de Ignacio Noriega: [http://www.ignaciogracianoriega.net/mds/20140213.htm]
Para leer el artículo completo de Tino Pertierra: 
[http://www.lne.es/vida-y-estilo/gente/2014/02/13/red-mentiras-grandes-piramides/1542404.html]
Página interesante sobre el uso de Internet:

         

domingo, 23 de febrero de 2014

Julio Camba (1882-1962)


            Este escritor pertenece a la generación del Novecentismo. Todos sus libros son una recopilación de artículos.
            Con tan solo trece años de edad emigra a la Argentina y dos años después es expulsado de ese país por anarquista. Regresa a España, a Madrid y empieza a colaborar en los periódicos. En 1908 La Correspondencia de España le envía como corresponsal a Constantinopla, sus artículos tienen mucho éxito. El Mundo lo envía a París, Londres y Múnich.
            No será de él la iniciativa de recopilar en un libro sus artículos, sino que será Gregorio Martínez Sierra el encargado de reunirlos. Aparecen Playas, ciudades y montañas (1916), Luego, aparecerá Un año en otro mundo (1917), libro que coincide con la publicación de Diario de un poeta recién casado, de Juan Ramón Jiménez. Otros libros fundamentales de este autor son: La rana viajera (1920), La casa de Lúculo o el arte de comer (1929) La ciudad automática (1934).
            De Camba había dicho Josep Pla: «Yo tengo una gran admiración por Camba. Era un tipo curioso, un gallego extremadamente vivo. Tenía una intuición extraordinaria.» 
           Leemos a continuación un artículo de Camba, publicado en el ABC de Sevilla, el 8 de mayo de 1938:

"El secreto del hombre libre"

Julio Camba

 No bien los lobos se abandonan a sí mismo cuando todo empieza a salirles mal. Unos caen en los lazos y trampas que les tienden los cazadores; otros, heridos de bala, van renqueando dolorosamente por entre la maleza, y los más aparecen cubiertos de erupciones inmundas. Un día Mowgli les trae la piel del tigre que los ha sublevado con sus predicaciones y entonces todos los lobos se dirigen a él:
   -¡Oh, tú, hijo del hombre! -le dicen- ¡Guíanos! Ya estamos hartos de vivir sin ley y queremos volver a ser un pueblo libre...  
   Eso dicen los lobos a Mowgli, en una de las páginas más inspiradas de Kipling, y esto le dicen hoy a Franco infinidad de personas en los pueblos que el Caudillo va reconsquistando con su espada:
   -Guíanos. Condúcenos. Danos tus normas e imponnos tu autoridad, porque tras un largo periodo en el que nadie nos ha mandado y hemos hecho todo lo que quisimos, llegamos a convencernos ya de que no hay libertad posible fuera de la ley...
   Pocos conceptos tan confusos, contradictorios y enrevesados como el concepto de libertad. La libertad no es un valor absoluto ni una cosa que exista por sí misma y tenga una realidad independiente del hombre como el aire o el agua. Hay mi libertad y hay la de usted, eso es todo lo que hay, amigo lector, y cuando la ley me impide a mí tocar el cornetín o la ocarina a las doce de la noche bajo los balcones de usted, no trata de restringir mi libertad sino que pretende garantizar la suya. Mi libertad de hacer ruidos más o menos armónicos termina allí donde empieza la de usted para dormir y reposarse y, viceversa, la libertad al reposo que, sin duda alguna, le asiste usted, acaba precisamente a aquellas horas en que empieza la mía para tocar instrumentos de viento, de cuerda o de cualquier otra clase. Es decir, que si usted y yo queremos vivir tranquilos, nos hará falta una ley, no hay libertad que valga dos reales. Creer en la libertad absoluta es tanto como creer que uno está completamente solo en el universo y, cuando esta creencia penetra en muchos hombres a la vez, ya hemos visto lo que pasa: que se atropellan ferozmente los unos a los otros y que caen todos ellos en la más horrenda y espantosa esclavitud.
   Esta es la lección que ha aprendido ya casi todo el mundo en la zona roja, y para mí no constituirá una sorpresa demasiado grande el que, al término de la contienda, fuesen los hombres de aquella zona quienes tuvieran que enseñárnosla a nosotros los que, habiéndonos encontrado desde un principio al lado de acá, tenemos de estas cosas un conocimiento mucho más teórico que práctico. La libertad es el orden. La libertad es el trabajo. La libertad es la obediencia y la disciplina. La libertad, en fin, es la Ley con sus múltiples restricciones y todo el secreto del hombre libre consiste, única y sencillamente, en aceptar la Ley de un modo voluntario.  
 .

Enlaces de interés:

Enlaces de interés:
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1958/10/12/037.html
http://www.juliocamba.com/journal/
http://www.fnff.es/Julio_Camba_escritor_y_cronista_1274_c.htm
http://hemeroteca.lavanguardia.com/search.html?q=Julio+Camba&page=39

Del 98 al Novecentismo, Ortega y Gasset

          
         El modernismo, del que forma parte la Generación del 98, es un movimiento que surge en Hispanoamérica. Su protagonista principal es Rubén Darío, poeta nicaragüense. Parte de su obra literaria la conforman los artículos literarios. Fue corresponsal de un periódico argentino en Europa.
         La denominación Generación del 98 es un término acuñado por Azorín en 1914. Las figuras principales de este grupo son Pío Baroja, Valle-Inclán, Antonio Machado, Unamuno.
A la generación del 98 le siguió otro grupo de escritores, el novecentismo o la generación del 14. Engloba a los nacidos hacia 1880 y comienzan a publicar sus obras en torno a 1910. Azorín, que formaba parte de la generación anterior, escribió:
“Otra generación ha llegado. Hay en estos jóvenes más método, más sistema, una mayor preocupación científica. Este núcleo lo forman, críticos, historiadores, filólogos, eruditos, profesores. Saben más que nosotros. […] Dejémosles paso”.
 Ortega y Gasset (1883-1955) es considerado la figura capital del Novecentismo, y de una de las principales del periodismo español. Lo que caracteriza a esa generación es la formación intelectual. Son racionalistas, sus obras se caracterizan por el rechazo del sentimentalismo, separan vida y literatura. El género que cultivan con preferencia es el ensayo.
El ensayo tiene mucho que ver con el artículo periodístico.
Ortega ejercerá el periodismo por tradición familiar. Es un excelente prosista. Tiene una formación germánica. Cuando vuelve de Alemania en 1910, obtiene la cátedra en la Universidad de Madrid.
Ortega es un escritor con tendencias reformistas, quieren cambiar la mentalidad de la gente. Funda El Sol (1917) periódico cuyo objetivo era, además de informar, pedagógico. Más adelante fundará la Revista Occidente (1923), cuya figura principal fue el escritor asturiano Fernando Vela. En esta revista se dan a conocer a los autores extranjeros que luego tendrán una gran influencia en la literatura española. Autores como Kafka, Joyce, Marcel Proust. Además publica los primeros poemas de los autores de la generación del 27.

En 1914, aparece Meditaciones del Quijote, primer libro de Ortega y Gasset.
Entre los ensayos literarios de Ortega más destacados se encuentran: La deshumanización del arte. Ideas sobre la novela, publicados en 1925. 
Los autores que conforman junto con Ortega la generación del Novecentismo son Eugenio d’Ors, Manuel Azaña, Ramón Pérez de Ayala, Ramón Gómez de la Serna, Benjamín Jarnés, Gabriel Miró, León Felipe, Juan Ramón Jiménez.

Eugenio d’Ors (1881-1954)

Entre los intelectuales más destacados de esta generación se encuentra Eugenio d’Ors, cuya obra literaria tiene mucho que ver con el periodismo literario. Conocido sobre todo por sus “glosas”, escritura que media entre el mero comentario y el aforismo.
Su primera etapa literaria fue en lengua catalana. D’Ors luchó por hacer de esta lengua una lengua de cultura. Luego cuando pasa a vivir en Madrid escribirá en español.
La obra más conocida de este escritor es el Glosari (1906), Novísimo glosario (1947). Pero también escribió sobre arte en su libro Tres horas en el museo del Prado (1922).
En 1927, fue nombrado miembro de la Rala Academia Española.


ENLACES
Para algunas glosas de Eugenio d’Ors: http://www.unav.es/gep/dors/EyC,1944.29.htm


sábado, 15 de febrero de 2014

Entrevista a Álvarez Junco

Tomás Val entrevista a José Álvarez Junco en la revista Mercurio (Nº 158, 11-14 pp., 2014), número dedicado a la Generación del 14.
 Es una entrevista de carácter ensayístico. La persona entrevistada es un especialista en algo.
El periodista hace una breve presentación de José Álvarez Junco, catedrático de Historia de la Universidad de Complutense, Premio Nacional de Ensayo (2009) por su obra Master dolorosa, y que acaba de publicar  Las historias de España (Crítica).
Álvarez Junco responde a las preguntas de Tomás Val, hablando con términos normales, sin usar tecnicismos.
Al ser una entrevista oral, el entrevistado puede llegar a ser a veces impreciso.
La entrevista es el de tipo tradicional pregunta-respuesta. El periodista pregunta cómo era la España en 1914 y Álvarez Junco cuenta que era la época del antiguo Régimen, protagonizado por los caciques (los encargados de comprar votos en las elecciones), la España de dos partidos (como hoy en día) y la presencia de un rey adolescente, Alfonso XIII, amante de los coches veloces. En aquel entonces, dice Álvarez Junco, “no existía el sufragio universal masculino, no digamos el femenino”.
Destaca además el alto índice de analfabetismo al comienzo del siglo XX. Critica la sociedad española diciendo que no sabe elegir a sus buenos gobernantes.
El nombre que más se menciona en la entrevista es el de Ortega y Gasset, a quien Álvarez Junco destaca como el más brillante y el más internacional de su generación, aunque “no creó un sistema filosófico”.


jueves, 13 de febrero de 2014

Pío Baroja se confiesa al Caballero Audaz


El primer periodista que realiza entrevistas periodísticas en España fue “El caballero audaz”, seudónimo del escritor José María Carretero Novillo. La entrevista todavía era una novedad en los periódicos.
         La característica principal de su entrevista es que el periodista puede llegar a ser un personaje que actúa y opina junto con el entrevistado.
         Como podemos ver en la entrevista hecha a Pío Baroja, en la La Esfera (1914), entrevista que incluía además una ilustración, que en aquella época era todo un lujo.
          El Caballero audaz tenía una sección, “Nuestras visitas”, en la que publicaba sus famosas entrevistas que luego aparecerían editadas en un libro (Lo que sé por mí).
         En esta entrevista a Baroja, lo primero que el periodista hace es describir el escenario, el lugar, el ambiente. Luego, retrata a Baroja, dice: “Es un hombre poco esclavo del acicalamiento personal. […] Siempre camina cabizbajo y pensativo”. Incluso describe a su madre y a su gato.
         Después de presentarnos al entrevistado le pide que se confiese, que nos cuente su vida. Y Baroja comienza diciendo donde nació, “San Sebastián el día de los muertos”, dice que presenció la guerra de los Carlistas, nos cuenta su niñez: “A mí eso de apagar faroles, llamar a las puertas, jugar al toro, tirar piedras y demás diabluras, me gustaba atrozmente (…)”.Vemos cómo el periodista selecciona las respuestas para caracterizar a un Baroja que amaba su niñez.        
         En esta época Baroja ya era un novelista reconocido, ya había publicado sus mejores obras. El periodista le pregunta: “Qué sueldo tenía usted?”, este tipo de pregunta no era común, pero eso era la característica de El Caballero audaz.
         Leyendo la entrevista aprendemos cómo era aquella época, quién era el poeta de moda (en este caso Rubén Darío), el escritor, como Valle Inclán, y tantos otros detalles.

Esta brillante entrevista demuestra que a El Caballero audaz se le puede considerar el padre de la entrevista en España. 

martes, 11 de febrero de 2014

Los géneros periodísticos


Entendemos por periodismo aquello que se publica en los diarios o semanarios y su característica principal es que está ligado a la novedad.
            Los géneros periodísticos se clasifican en dos grupos: informativo y opinión.
            Género informativo: aquí tenemos la noticia, que consiste en un suceso de interés público, con protagonistas, con tiempos y espacios especificados. Las noticias son los datos con los que trabaja el periódico.  Trata de ser lo más objetivo posible, es decir, evita entrar en valoraciones o explicaciones subjetivas. El redactor no aparece en la noticia, no la interpreta.
            Las noticias pueden ser de muy distintos tipos, depende del interés del lector. Hay noticias políticas, sucesos, temas culturales, acontecimientos.
            Las noticias culturales están muy relacionadas con la publicidad. Las reseñas (cine, libro, arte) entran dentro de otro criterio y se publican en un suplemento independiente al periódico.
            La noticia para ser noticia debe responder a seis preguntas: quien (protagonistas de la noticia), qué (qué sucedió), cuándo (circunstancia temporal), dónde (el lugar de los hechos), por qué (causa, el motivo, la explicación), cómo (el modo en la que acontecieron los hechos).
            La noticia se cuenta siguiendo la forma de la «pirámide invertida». Esto quiere decir que el texto debe comenzar por lo más importante y que, a medida que se avanza el artículo, van desplegándose los datos secundarios.
            Existen varias formas de desarrollar la noticia. En un periódico podemos encontrar reportajes, crónicas o editoriales, entrevistas, etc.
            El reportaje
            Es la ampliación o recreación de la noticia. No tiene el atractivo de la novedad porque utiliza noticias ya conocidas. Su estilo de redacción sigue siendo objetivo pero puede tener aspectos novelescos.
            La crónica
            Es la forma de contar algún acontecimiento de actualidad siguiendo el curso temporal en el que suceden los hechos. En la crónica el periodista puede ser uno de los protagonistas.
            El perfil
            Es un género periodístico poco usado, pero que está muy de moda en la prensa norteamericana. El periodista trata de retratar a un personaje de la forma más fiel y completa posible. El perfil está lleno de detalles que el autor describe de forma objetiva o subjetiva. El perfil lo suelo utilizar Antonio Muñoz Molina en Babelia; por ejemplo, en “Aires de DukeEllington” (EL País, 01/02/14), retrata la vida del músico Duke Ellington.   
            La entrevista
            No son opiniones del periodista. Nos dice lo que piensa el entrevistado. Las entrevistas aparecen a finales del siglo XIX. En España, será El caballero audaz el que realiza las primeras entrevistas y el primero que reúne las entrevistas en un libro, además acompañadas de fotografías.
            La entrevista puede ser de diferente tipo.
            Está la entrevista tradicional que tiene un encabezamiento, una presentación del escenario, esto es para darle aspecto teatral. Está también la entrevista agresiva en la que el periodista ataca con preguntas incómodas al entrevistado. En este tipo de entrevistas el periodista puede llegar a ser un protagonista de la entrevistas.
            Recordemos que los géneros periodístico se clasifican en informativo y opinión. El primer tipo ya lo comentamos, pasemos ahora a los géneros de opinión.
            Dentro de un periódico, los artículos de opinión suelen aparecen en distintos lugares.
            Citemos ahora los tipos que conforman este género:
            EL Editorial, llamado artículo de fondo, es una opinión objetiva. Va en un lugar destacado. Transmite la opinión del periódico. Va siempre sin firma, y el responsable es el Director, pero este no es el que lo redacta.
            El artículo de opinión lleva la firma del comentarista, que es el que comenta la noticia. Son más radicales. La mayoría de estos artículos suelen coincidir con la ideología del periódico, pero también puede haber algunos que demuestran una postura distinta.
            La columna se llama así por la forma externa que tiene. Se caracteriza por el estilo del periodista, estilo que lo singulariza como columnista.
            Cartas al director son las opiniones del público lector. 

domingo, 9 de febrero de 2014

Ficción o no ficción, esa es la cuestión

Entendemos por periodismo lo que tiene que ver con la noticia, un suceso que no puede ser ficción. El periodismo utiliza un lenguaje directo, sin metáforas, busca la claridad. Pero el periodista puede utilizar elementos de la literatura para que lo que cuenta sea del agrado del lector. Trata de narrar lo mejor posible los hechos y para ello utiliza recursos literarios.
La ficción es una de las características de la literatura. El escritor inventa un mundo tomando características de la realidad.
El periodista puede mentirnos sobre los hechos, el escritor no, sería ilógico.
Dentro del periodismo debemos distinguir dos aspectos fundamentales: información y opinión.
La información nos cuenta cómo sucedieron los acontecimientos exactamente, su característica principal es la objetividad. La opinión es el comentario del periodista, puede ser más subjetivo.
Una característica que comparten los textos periodísticos y los textos literarios es que pueden reunirse en un libro.
Pero en el periodismo también puede haber algo de ficción, como en el caso de los reportajes o crónicas. También la literatura puede tener componentes no ficticios, por ejemplo, en la novela de no ficción y la autoficción.
La novela de no ficción puede considerarse como un género que está entre literatura y periodismo. Porque se apoya en sucesos ocurridos, como en la novela A sangre fría, de Truman Capote. El autor, como un periodista, narra las historia en forma de reportaje. Es un ejemplo de que la literatura no solo se alimenta de la imaginación, sino también de la realidad.
La Autoficción contiene algo de autobiografía acompañada de hechos ficticios que el propio autor cuenta, este es el protagonista de la novela.
Para saber quién es el que habla en una historia, veremos ahora los tipos de narradores. Definiremos como la voz del narrador al que da materialidad sonora al relato, que también aparece en el periodismo narrativo.
Narrador omnisciente o exterior. Cuenta los hechos pero no participa. Sabe lo que va a suceder, lo que piensa el personaje. Tiene una visión profunda de la historia. Como ejemplo, pondríamos el caso de Réquiem por un campesino español, de Ramón J. Sender, cito un fragmento: “Con los codos en los brazos del sillón y las manos cruzadas sobre la casulla negra bordada de oro, seguía rezando. Cincuenta y un años repitiendo aquellas oraciones habían creado un automatismo que le permitía poner el pensamiento en otra parte sin dejar de rezar.”
Narrador que se identifica con un personaje. El que cuenta la historia es uno de los personajes. Este narrador puede ser el protagonista o un personaje secundario o testigos de lo que hace el protagonista. Si es el protagonista principal, como El Lazarillo de Tormes, es una falsa autobiografía. Si es secundario, como el Dr. Watson, el compañero de aventuras del detective Sherlock Holmes que cuenta la historia de este.
Distingamos una cosa, en la autobiografía el autor y el narrador son los mismos, en cambio, en la novela autobiográfica no coinciden el narrador y el autor. En Moby Dick, quien dice “Llamadme Ismael”, no es exactamente Melville el que nos dice estas palabras, aunque fuera él el que lo haya escrito.
Teoría del punto de vista, una variante de este tipo de narración, surge en el siglo XIX gracias a Henry James. El narrador es un personaje que cuenta la historia en tercera persona, pero sin descubrirnos lo que piensan los otros personajes. Es un narrador que sabe menos que el personaje principal. Vemos este tipo de narración en Otra vuelta de tuerca, de James.

Narrador objetivo es un observador que nos cuenta solo lo que ve. No nos cuenta lo que piensan ni sienten los personajes. Ve a los personajes desde fuera, como una cámara de cine.